Por Dorian Grimault, astrólogo · Publicado el · actualizado el
Un nacimiento de día y un nacimiento de noche no dan la misma lectura, aunque los planetas estén en los mismos signos. Es la idea de la secta, una noción de la astrología helenística que reparte los planetas en dos bandos, el del día y el de la noche. No cambia ni los signos ni las casas: matiza la condición de seis planetas. Esta es la regla que sigue AstralPro, sus silencios voluntarios y la forma en que se escribe en tu informe, con Camille Morel, la carta de ejemplo de AstralPro (datos ficticios), nacida de noche.
Para los astrólogos helenísticos, Doroteo de Sidón y Vettius Valens entre otros, una carta pertenece a una secta (en griego hairesis, el partido): diurna si el Sol está sobre el horizonte en el nacimiento, nocturna si está por debajo. Cada bando tiene su luminaria, su benéfico y su maléfico:
El principio es que cada planeta actúa con más soltura en su propio bando. Júpiter da con más libertad en una carta de día; Saturno, planeta frío, se templa allí con el calor del Sol; Marte, planeta ardiente, se apacigua con la noche. En los informes de AstralPro, un planeta que pertenece a la secta de la carta se describe en secta, y un planeta del otro bando, fuera de secta.
Mercurio no tiene bando fijo: la tradición lo vincula al día cuando sale antes que el Sol, y a la noche cuando sale después. Su secta depende por tanto de su posición respecto al Sol, y no de la de la carta, y AstralPro lo deja fuera del dispositivo en vez de atribuirle una que no sería la suya. Urano, Neptuno y Plutón, desconocidos para los antiguos, no tienen secta. El Nodo Norte, Lilith, Quirón y los puntos celestes tampoco.
La secta nunca contradice la dignidad. Califica la condición de un planeta; la dignidad dice sus medios en su signo. Un Marte en Libra en una carta nocturna está en secta, y sigue en exilio: ambas informaciones se leen juntas.
La secta se decide por la posición del Sol: sobre el horizonte, en las casas 7 a 12, la carta es diurna; por debajo, en las casas 1 a 6, es nocturna. Pero cerca de la salida o de la puesta, unos minutos de diferencia en la hora de nacimiento bastan para que el Sol pase de un lado al otro del eje Ascendente-Descendente.
El motor mide por tanto la distancia entre el Sol y ese eje. A menos de 2°, es decir, unos 4 a 9 minutos de reloj según el lugar y la estación, no dice nada: ni secta, ni «en secta», ni nota bajo la tabla. Esto afecta a alrededor del 2 % de los nacimientos. AstralPro prefiere este silencio a una lectura basada en una secta que una hora redondeada al cuarto de hora podría invertir. Afecta también a la triplicidad, cuyos regentes cambian entre el día y la noche.
Cuando la secta está establecida, una nota bajo la tabla de posiciones recuerda que matiza la condición de seis astros: el Sol, la Luna, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. En el texto, el informe no la menciona para cada uno de ellos. La dice solo en dos casos:
Cada caso tiene su glosa. Un benéfico en secta aporta una ayuda más libre y más generosa; fuera de secta, una ayuda más condicionada. Un maléfico en secta da una dificultad constructiva; fuera de secta, una dificultad más costosa y peor integrada. Un planeta peregrino no recibe ninguna mención de secta, como tampoco la luminaria del otro bando. El glosario del final del informe explica estas palabras en la entrada «Secta».
Camille nació el 14/11/1993 a las 07:42, poco antes de la salida del Sol. Su Sol, a 21°55' Escorpio, está en la casa 1, bajo el horizonte: la carta es nocturna. Se encuentra a 5°56' del Ascendente (15°59' Escorpio), muy por encima del umbral de 2°, y la secta puede por tanto decirse.
Su Luna, a 27°09' Escorpio, es la luminaria en secta: su retrato dice una vez que está en secta y que es ella quien dirige la carta, pese a su caída. Su Venus, en exilio a 6°30' Escorpio, también está en secta, y su exilio se lee con una ayuda más libre y más generosa. Son los dos únicos planetas cuya secta se escribe.
Los demás callan por razones precisas. Marte pertenece al bando nocturno, pero es peregrino en Sagitario: sin dignidad nombrada, no hay mención. Júpiter y Saturno, del bando diurno, también son peregrinos. El Sol, luminaria del otro bando, no recibe ninguna. Mercurio queda excluido, y Plutón, como Urano y Neptuno, no tiene secta.
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